Brownie de Limón con Frambuesas
Este mes te traemos una combinación tan sorprendente como deliciosa.
Un brownie de limón suave y lleno de sabor, enriquecido con frambuesas en su interior que aportan frescura y un delicado contraste ácido. Los pistachos añaden un toque crujiente que hace cada porción aún más especial.
Brownie
- 200 g de azúcar
- Ralladura de 2 limones
- 150 g de chocolate blanco
- 150 g de mantequilla
- 60 ml de aceite vegetal
- 2 huevos
- 60 ml de zumo de limón
- 200 g de harina de trigo
- 1 pizca de sal
- 1 taza de frambuesas frescas
Ralla la piel de los limones y mézclala con el azúcar para aromatizarla.
Derrite el chocolate blanco junto con la mantequilla al baño maría o a fuego muy suave.
Añade esta mezcla al azúcar aromatizado y remueve hasta que quede completamente integrada.
Incorpora los huevos uno a uno, mezclando suavemente después de cada adición.
Añade el aceite vegetal y, a continuación, el zumo de limón.
Incorpora la harina tamizada junto con la pizca de sal y mezcla hasta obtener una masa homogénea.
Por último, añade las frambuesas frescas y remueve con suavidad para evitar que se rompan.
Forra un molde de aproximadamente 25 × 25 cm con papel de horno y vierte la masa, repartiéndola de forma uniforme.
Hornea a 180 °C durante unos 30 minutos.
El brownie debe quedar ligeramente húmedo en el centro para conservar toda su jugosidad. Déjalo enfriar completamente antes de añadir el glaseado.
Glaseado de limón
- 200 g de azúcar glass
- Zumo de 1 limón
- Ralladura de 1 limón
Mezcla el azúcar glass con el zumo de limón hasta obtener una preparación lisa.
Añade la ralladura de limón y bate unos instantes más hasta conseguir un glaseado suave y ligeramente espeso.
Decoración
- Pistachos troceados
Con el brownie completamente frío, vierte el glaseado sobre toda la superficie y alísalo suavemente con una espátula para que quede uniforme.
Antes de que el glaseado comience a secar, espolvorea los pistachos troceados por encima.
Déjalo reposar hasta que el glaseado haya endurecido ligeramente y, después, corta el brownie en cubos.
El resultado es un postre fresco, jugoso y muy aromático, donde la suavidad del chocolate blanco se equilibra con la acidez del limón y el toque afrutado de las frambuesas. Los pistachos aportan el contraste crujiente que convierte cada bocado en una combinación perfecta de sabores y texturas.
Disponible durante todo el mes de agosto en Pandelino o en nuestra web

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